Asociación Española de Pilotos de Automóviles
Los primeros 500 socios tendrán un reconocimiento como Socio Fundador y se beneficiarán de un descuento del 25%

El dinero invertido por los pilotos debería apoyar, en la medida de los posible, el desarrollo del tejido industrial nacional.

CATEGORIA NACIONAL N5 MAXI RALLYE

 

Esta nueva categoría de rallyes, permite abrir la posibilidad de fabricar vehículos de competición que no estén homologados por las marcas en la FIA.

 

Siempre he sido partidario de este tipo de iniciativas. La prueba es que impulse junto al anterior director técnico de la Federación, Hermenegildo Baylos, la categoría GT que pretendía en el fondo algo parecido. Pero se cometieron dos errores, primero dejar por reglamento que el único coche competitivo fuera el Porsche y segundo que ese grado de competitividad anulara a todos los modelos fueran GT o no. El final es conocido.

Nunca he estado de acuerdo que las marcas fueran las únicas autorizadas a homologar y fabricar coches de competición. Esto ha provocado en España y en muchos países la destrucción de todo el tejido industrial dedicado a la competición y ha elevado los precios de los coches hasta cifras prohibitivas.

A mi modo de ver, se debería homologar un reglamento marco que determinará las lineas generales del coche y posteriormente que todo el mundo tuviera las mismas posibilidades de construirlo. Creo que las marcas no se deberían sentir agraviadas, ya que nadie como ellas tienen los medios técnicos y económicos para homologar y fabricar un vehículo. Sin embargo ni la FIA ni las marcas quieren oír hablar de esta posibilidad.

Sobre el papel como he dicho las marcas podrían hacer coches muy competitivos en precio y prestaciones. Pero en la realidad no sucede. Lo primero porque las marcas han cambiado su filosofía y han tomado la competición cliente como una fuente de ingresos económicos.

Es decir con los cliente privados pretenden financiar parte de sus departamentos de competición. El resultado es que cobran precios por sus coches que no lo valen. Como ejemplo diré que un vehículo de la categoría R5 podría ser construido por un fabricante entre el 30% y el 40% menos de su valor actual. Claro sin tener beneficios.

Pienso que el fabricante ya obtiene un beneficio porque los pilotos privados corran con sus productos y además tienen la obligación moral de colaborar en la difusión del deporte que les retorna beneficios de imagen y económicos.

Existe un segundo problema y es que muchas marcas que se dedican a construir coches clientes tienen proyectos mundialistas, véase Campeonato del Mundo de Turismos, de Rallyes, Dakar, etc. Estos programas les absorben la mayoría de sus recursos económicos y humanos, lo cual es normal, porque se juegan su prestigio y mucho dinero.

Pero esto trae consigo que en algunas ocasiones descuiden los proyectos menores, que curiosamente son los de los clientes privados y sus productos no responden a las expectativas previstas. En resumen tenemos coches muy caros y en ocasiones poco competitivos. Quien sufre todo esto?, pues el piloto privado.

Por lo anteriormente expuesto estoy a favor de los reglamentos open. Creo que la competencia seria buena para el producto final y para los participantes. Por eso me parece bien la iniciativa de la nueva categoría N5, aunque con reparos que paso a exponer.

Creo que no cumple perfectamente las ideas expuestas anteriormente. En primer lugar porque no es un reglamento open. Ya que nos obligan a comprar una serie de piezas que condicionan el diseño del coche. Que tienen un precio desorbitado y que quizás no estemos de acuerdo con su diseño y fabricación. Es definitiva hemos cambiado las marcas por un preparador. Estábamos en Málaga y nos hemos metido en Malagón. Si es open es open, no hay medias tintas.

Por otro lado hemos vivido la experiencia con los GT en la FIA. Esta no quiere experimentos al margen de la marcas, es decir el monopolio de la fabricación, homologación de los coches de competición y su negocio tiene que estar en manos de las marcas. La FIA a su vez presiona para que los campeonatos nacionales sean reglamentos FIA es decir coches homologados. Por esto pienso que la categoría N5 no va ha ser autorizada nunca por la FIA y si lo fuera no seria competitiva con respecto a los R5.

La iniciativa de la Federación es loable y da respuesta a una serie de necesidades. Pero tiene los problemas explicados anteriormente y además cuando estos coches se acerquen en prestaciones a los R5 habrá problemas. Como los ha habido con los GT.

Si la categoría N5 Maxi Rallye resulta competitiva en precio y prestaciones los pilotos privados correrán con estos productos. Estando nuestro campeonato al margen de la FIA. Si los N5 Maxi Rallye se capan para que sean menos competitivos que los R5, nadie invertirá en un proyecto perdedor de salida. A que estamos jugando?.

Saludos deportivos.

Julián Piedrafita



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